
Realmente crees saberlo todo... realmente crees tenerlo todo bajo control... realmente crees que has penetrado en mi mente y sabes lo que se oculta bajo mi mirada... Permiteme que lo duda, pues sigues de pie ante mi en lugar de huir ahora que aún estas a tiempo... no te lo tomes como una amenaza... si no como un consejo, una advertencia...
No pienso dejar nada que pueda dañarme en pie... nadie se merece mi tiempo, mis lágrimas... y menos aún mi anhelo... solo se que si esperaste que al mirar atrás hubiese alguien apoyándote... no encontrarás a nadie... solo a tí mismo atrapado en una realidad que ni tú mismo eres capaz de creerte... y menos reconocer...
En cuanto a mí... ¿quien sabe? Sin dolor... sin sentirme estúpido por tantas cosas... seguramente sea feliz, feliz de verdad... y no sentiré pena al verte atrapado tras tu cristal de mentiras que, para entonces, amenazará con aplastarte bajo su propio peso...
0 comentarios:
Publicar un comentario