I lost my own soul


Camino a través de los largos pasillos del laberinto, sin buscar una salida... caminando por caminar... sonriendo cada vez que llego a un callejón por saber que no tendré que plantearme que haré después de la salida.

Y es que es irónico que retener mis pensamientos, y el como me gustaría que fuese mi vida por ser una persona insegura me aporte estabilidad; me hace fuerte saber que nadie puede escalar mis murallas, saber que mi mundo está cerrado de forma tan hermética que jamás alguien podrá atisbar si quiera que hay más hayá de unos ojos que solo necesitan de unas palabras de cariño para ahogarse en lágrimas...

Pero todo me da igual, sé que este no es el momento ni el lugar donde me correspondía existir, así que dejaré que la vida transcurra sin más, deseoso de un final abrupto que me catapulte hacia otra oportunidad... y si no la hay almenos dejaré de sufrir en vano.

Y es que mis oídos no soportan más a mi alma gritando en rebeldía el deseo de dar todo lo guarda en su interior... mis manos no aguantan más descargas de ira contra la pared cada vez que pienso en lo maravilloso que sería si todo hubiese sido distinto... siento que mi boca en cualquier momento va a estallar de encerrar tantos secretos y tantas palabras de odio hacia el mundo... que mis ojos se fundirán en breve con mis mejillas de derramarse continuamente... y que mi piel se marchitará y se despojará de mi cuerpo por la falta del contacto con otras personas...

Es un dolor tan magnificado, tan insoportable, tan inhumano... que aunque me crea el dios de mi propio mundo por sobrevivir a él sé que a ojos del vuestro no soy más que un niño asustado ante la inmensidad...

Un niño que no ha tenido la oportunidad de crecer...

Un niño que solo busca cubrirse el rostro con las manos...

Y desaparecer...